Hace muchos años que insistimos en proclamar y (demostrar) que otra Telemadrid es posible. Una Telemadrid sin manipulación informativa partidista, al servicio de los ciudadanos y gestionada con criterios de racionalidad y control democrático.
Y no es un sueño ni una «boutade» sino la aspiración racional y razonable de aplicar en nuestra Radio Televisión de Madrid los modelos de televisión pública que existen y funcionan con éxito en otros países europeos e incluso en «La Meca» del capitalismo universal como es Estados Unidos. Allí la PBS, la cadena pública, se compone de 354 emisoras que suman 109 millones de espectadores, más que privadas como HBO, CNN o Discovery Channel. Así lo explicaba nuestro compañero en este vídeo grabado en unas jornadas sobre el servicio público audiovisual.
Durante la «negociación» del ERE la representación sindical presentamos nuestros planes de futuro y de viabilidad para Telemadrid. En el caso de UGT era un trabajo serio, documentado y elaborado que la dirección de la cadena nunca quiso ni siquiera echar un vistazo (ellos ya tenían su hoja de ruta marcada por los auditores de Cuatrecasas-Deloitte y no se iban a poner a estudiar alternativas al naufragio provocado por su propia gestión). El problema es que nuestro modelo estaba pensado y realizado por los profesionales de Telemadrid y no por auditores privados.
Nuestra Telemadrid
Las grandes líneas de nuestra propuesta pasaban por la reconversión de Telemadrid en un modelo de gestión integral y colectiva capaz de proporcionar a los ciudadanos su acceso a un servicio público audiovisual en todos los soportes: televisión, radio, internet, navegadores, pdas, móviles, videoconsolas, podcast, e-books, salas de cine, edificios públicos o vallas publicitarias.